1.9.06

personaje porteño 1/2 (uno de dos, eh!)

hay una señora de la puerta del SanMartín, no sé si la tienen vista, una mina grande, con pelo corto teñido de rojizo, que hace añares que se para frente al teatro de la avenida corrientes para vender su librillo, de contenido desconocido. bah, masomeno, en realidad, porque (y esto es parte de lo interesante del asunto, de lo que la hace llamativa), cuando uno pasa caminando por al lado, ella hace un movimiento con el brazo derecho, como si jugara la tenis con el panfleto, pero en cámara lenta. acompaña este gesto de la palabra "poeemas", pronunciada asì. porque no es poeeeeeeeeemas, ni poemaaaaaaaaas, ni POEMAS!!!, no. es poeemas, con doble e, tal vez con triple, pero no màs.

mi primer recuerdo de esta señora es de cuando yo era muy chiquita, antes de los ocho, me acuerdo porque todavía no vivía en el pasaje. yo salía del teatro con mi vieja y vi a esta señora que le ofrecía cosas a la gente y nadie agarraba. cuando yo pasé, me ignoró olímpicamente. entonces pensé: "cuando sea grande y me quieras dar eso que repartís, no lo voy a agarrar!".

después me mudé al pasaje, tenía nueve años, y siempre pasaba por el San Martín para ir a lo de mi abuela, y la señora seguía ignorándome, y mi odio crecía. no recuerdo cuando fue que finalmente pude concretar mi venganza, supongo que en algún momento de mi adolescencia. me acuerdo, perfectamente, de la mina ofreciéndo sus poemas, y yo siguiendo de largo como si nada, pero, por dentro, bailaba la danza de la felicitud extrema por la venganza concretada .

sigo pasando por el SanMar, la señora sigue ofreciendo(me entre tantos otros) sus poemas. ya no bailo tanto por dentro, por un lado porque estoy más vieja, y por el otro porque con el tiempo me enteré que el(/los/las/la) hijo de la mina desapereció en la dictadura. y sin embargo, es raro. son esas cosasque te quedan marcadas de chica. ya no bailo de felicitud, pero tampoco me siento culpable de haberlo hecho. y sigo sin comprarle los poeemas. aunque no sé. mientras escribía esto pensaba que alguna vez debería comprarlos. de curiosa. para que la historia cierre. para quedarme con un recuerdo de este personaje de mi mitología urbana personal.




(igual, seguro que no son buenos)
(...no puedo con mi genio!!! jijiji!!)