26.2.09

para que vean que sí que estoy estudiando para mi final de litmeridio...

"Hace un tiempo escuché a un industrial quejarse de que todavía no se hubiera inventado una máquina para hacer niños. Se hacen máquinas para trillar el trigo, para tejer, para reemplazar los músculos humanos por engranajes en todas las tareas. El día en que una máquina ame por ellos, los grandes trabajadores del siglo, aquellos que entregan cada minuto de sus vidas a la actividad moderna, ahorrarán tiempo, serán más fuertes y viriles en la lucha por la vida. Desde la terrible sacudida de la Revolución, los hombres, en Francia, no han tenido tiempo de pensar en mujeres. Bajo Napoleón I, el cañón impedía quelos amantes se escucharan; durante la Restauración y bajo la Monarquía de Julio, una frenética necesidad de riqueza se apoderó de la sociedad. Por último, el reino de Napoleón III no hizo más que incrementar esa sed de dinero, sin aportar siquiera un vicio original, ningún exceso nuevo. Pero existe otra causa más: la ciencia, el vapor, la electricidad, todos los descubrimientos de estos últimos cincuenta años. Hay que ver al hombre moderno con sus múltiples ocupaciones, viviendo para las apariencias, devorado por la necesidad de conservar su fortuna y de acrecentarla, capturada su inteligencia por interminables problemas, adormecida su carne por la agotadora lucha cotidiana, él mismo convertido en mero engranaje de la gigantesca máquina social en plena labor. Tiene amantes como se tienen caballos, para hacer un pco de ejercicio. Si se casa, es porque el matrimonio se ha vuelto una operación como cualquier otra; y si tiene hijos, es porque la mujer lo deseaba."

extracto de "Cómo nos casamos", Émile Zola
publicado originalmente en 1893 en
Le Journal
e incluído en
Sobre el amor y la muerte,
Libros del Zorzal, 2007
pueden leer algunas partes en google books