7.8.09

ehm, sí, otra vez se nos pasó un día.... pero no fue a propósito...

Coetzee 2, el regreso de

Bueno, además de Diario de un mal año leí Disgrace (porque a este lo leí en inglés). No, -sigo yendo en contra del revuelo popular- no me gustó. No sólo no me gustó, me gustó menos que el otro. Me parece una historia pequeña, de nuevo, que ni fu ni fa, no está mal, pero no está bien tampoco. No me pareció ni atractivo, ni atrayente, ni adictivo, ni "unputdownable", ni "compulsively readable", ni ninguna de las cosas que reza la contratapa de la edición de Penguin. De hecho, me pareció aburridísimo, se me hizo re largo, y, al igual que con Diario de un mal año, tuve la sensación de que muchas cosas aparecían más para provocar un "ohhh!" que porque realmente fueran necesarias en la lectura. Y vuelvo siempre a Auster, y a algo que comparto con Subjuntivo: eso de que pareciera que muchos de los escritores que ahora están de moda tiene que ver con el efecto que crean a partir de sus rescursos (y muchas veces el efecto es innecesario, queda de más en la historia, generalmente porque el recurso es, justamente, forzado) y no con sus historias que son, en general, pequeñas e intrascendentes. Ojo, Auster tampoco hace grandes historias. Pero la diferencia es que él trata esa pequeña historia con la cotidaneidad que se merece. Y eso hace que la pequeñe historia tenga valor en la bella pureza su pequeñez, en su cercanía, y no en las palabras rimbombantes o en los sucesos terribles o en los temas controversiales. (en fin, no me quiero ir más por las ramas, pueden leer los textos de Subju acá y acá).

Bueno, perdón por el exabrupto. Yo no me habría puesto a despotricar contra Disgrace si no fuera por... la blurbósfera (las críticas que se ponen en la contratapa de los libros). Y no es que me moleste que 14 diarios, de los importantísimos y de los otros, se deshagan en baba por Coetzee. Eso está bien, eso es esperable. Lo que me trajo hasta acá fue que un desubicado del Wall Street Journal tuvo el tupé de comparalo con El extranjero de Camus. Con EL EXTRANJERO de CAMUS, no sé si me entienden. Una novela de una grandeza no sólo en su escritura, sino tembién en su idea, en su historia. El comentario dice, según el libro, que Disgrace es "a novel as huating and powerful as Albert Camus's The Stranger".

Bueno, no. Enterate, Sr(a). del Wall Street Journal. Disgrace no es ni haunting, ni powerful, y mucho menos es as haunting, powrful o cualquier otra cosa as The Stranger. Disgrace no podría ni empezar a soñar en ser como The Stranger. Lo único que Disgrace y The Stranger tienen en común es que los apellidos de sus autores empiezan con C. Y que ambos, ay, ganaron el premio Nobel.

Ay.